Clasecuador es el resultado de un "management buyout" o compra directa por parte de funcionarios de la empresa, a un grupo económico Británico con operaciones en el Ecuador. Este grupo Británico empieza a operar en el Ecuador hacia principios del siglo XX. Entre sus más importantes actividades se encontraba una refinería de crudo y una exploración de yacimientos petroleros en el Oriente Ecuatoriano.
Anglo Ecuadorian Oilfields
Hacia 1950, Anglo Ecuadorian Oilfields era el más grande productor y distribuidor de derivados de petróleo (fuel oil, diesel, etc.) en el Ecuador. Adicionalmente, el grupo tenía entre sus actividades una ensambladora y distribuidora de vehículos, intermediarias financieras y desarrollos de bienes inmuebles. La crisis económica de Latinoamérica se vio agravada hacia finales de los años 70 y principios de los 80. Este deterioro resultó en la eventual decisión de la firma británica de liquidar sus inversiones en el Ecuador. Esta decisión trajo consigo la oportunidad de adquirir la mayoría de la participación de Anglo Ecuadorian Oilfields.
Entonces Luis Dávalos Sosa (+Sept '94) y Esteban Serrano Velasco adquirieron la mayoría de la participación que dejaba Anglo Ecuadorian en el año de 1981. Anglo había contratado tanto a Luis Dávalos como a Esteban Serrano como parte de una política de nacionalizar el recurso humano gerencial de la empresa. No era sorprendente entonces, que los Sres. Dávalos y Serrano tuvieran conocimiento pleno de los negocios que adquirían y el rumbo que necesitarían. El cambio de propiedad resultó ser una brisa renovadora para los negocios, y el grupo -conocido como Clasecuador para ese entonces- obtuvo logros importantes.
Desde 1981 todos los negocios que han sido emprendidos por Clasecuador han sido manejados profesionalmente y con apego irrestricto a regulaciones y prácticas de negocio prudentes.
Tras el fallecimiento de Luis Dávalos Sosa, uno de los dos socios principales de Clasecuador, en 1994, se toma la decisión de liquidar la mayoría de las actividades del Grupo Clasecuador y, así mismo, de aprovechar la liquidez producto de la venta de actividades, para disolver la sociedad.
La liquidación de actividades del grupo, y la eventual disolución de la sociedad dejó al Grupo Clasecuador sin actividades pero con una importante cantidad de recursos líquidos. Esta situación ha demostrado ser favorable, en vista del entorno de crisis que vive el país y la región. Las oportunidades de inversión generalmente se presentan en emprendimientos cuyo nivel de apalancamiento es peligrosamente alto y/o la gestión de sus propietarios (generalmente familiares) es pobre. Este ambiente de alto endeudamiento y manejo poco profesional se complementa con la fortaleza de Clasecuador: recursos líquidos disponibles y talento gerencial experimentado.
Todas las actividades que mantuvo y mantiene el grupo cuentan con estados financieros auditados, y los emprendimientos más importantes fueron auditados por firmas internacionales de prestigio. Así por ejemplo, Deloitte and Touche auditó los estados financieros de Cepsa, Banco Invesplan, y Conecell.
|